viernes, 14 de octubre de 2011

"Yo No Creo En Nada"


Desde pequeña en casa de una madre católica practicante y un padre católico por nombre, pero agnóstico en la práctica, empecé a dudar de las enseñanzas religiosas e intenté llegar a una respuesta concreta para las preguntas: ¿Por qué estoy aquí? ó ¿Quién soy?

Después de rechazar hipótesis tras hipótesis, me acerqué al ateísmo y declare frente a mi papá: “¡Yo solo creo en lo que veo y no me vengan con historias!”. Mi papá no se tardó en contestar y me dijo: “Entonces, ¿Tú te vas a poner a creer en un espejismo…?” y con esas palabras dejó mi pizarrón mental en blanco. Cuando empecé a trazar otra vez, entendí que para contestar las preguntas acerca de nuestra existencia no es adecuado aplicar conceptos absolutos, sino más bien, es importante mantener una mente abierta para apreciar los misterios del Universo….

Gracias papá

jueves, 23 de junio de 2011

"La Risa Excesiva es del Tonto."

Mi papa, un hombre de descendencia Venezolana y un carácter fuerte, como de dictador durante mi infancia, con regularidad pregonaba en cuanto me veía a mí a mi hermana brotadas de risa que la risa excesiva es del tonto.

Para mí, esta insistencia en las características del tonto no tenía mucho sentido. Acaso, ¿Mi papá era de la idea de que mi hermana y yo embruteceríamos si nuestras risas rebasaban cierto nivel?

Quien sabe…lo cierto del caso es que mi hermana y yo nos acostumbramos a esta frase cada que nuestras risas alcanzaban los oídos de papá, pero curiosamente, el regaño siempre fue dirigido a mi hermana menor, la chiquitica. Mi papá ni siquiera se preocupaba por discernir cual de sus dos hijas estaba alborotada y la chiquitica se frustraba reclamando que era culpa de la mayor.

De vez en cuando, el regaño era para mí, para que dejara de hacer “morisquetas”. Eventualmente, la chiquitica desarrollo una habilidad tremenda para discutir, argumentar y defenderse aún sin tener la razón. En lo que a mí respecta, desarrollé un sentido del humor original y una habilidad excepcional para hacer reír a la gente.

Gracias papá…

sábado, 18 de junio de 2011

Anti-estético

Durante la última parte de mi adolescencia comencé a cultivar ideas que iban contra-corriente. El maquillaje no era para mí porque yo tenía y tengo una cara que no necesitaba ni necesito esconder. Así también, me hice enemiga de los rastrillos.

Un día en la playa con mi familia (mi papa, mi mama, mi hermana y yo) andaba bien campante con los sobacos repletos de una jungla de pelo, naturalmente yo. Mi papa me preguntó: ¿Qué es ese pelero que tú traes ahí? Aquí tengo que clarificar que mi papá era de nacionalidad Venezolana. Yo le contesté: ¡Así soy yo! ¡Así me hizo el Universo! ¡No necesito rasurarme! ¡Los rastrillos son para los becerros!

Mi papa me escucho un momento y me contesto con tres palabras: ¨Eso es anti-estético¨.

Fue suficiente para que yo comenzara a rasurarme porque cuando un padre, siendo hombre, te da una opinión tan honesta y directa se le da la razón…

Gracias papá